A lo largo de los años, el restaurante Samoa ha evolucionado desde sus inicios en 1957, cuando Manuel lo transformó de una tienda a un bar que ofrecía platos sencillos y sabrosos como pejines asados, chochos, manices y chorizos de Teror. En 1975, la vivienda familiar en la parte superior se convirtió en comedor, permitiendo ampliar la oferta gastronómica.
El nombre Samoa fue inspirado por uno de los hijos de Manuel, quien aprendió sobre la isla del Pacífico durante sus estudios. Hoy, el Restaurante Samoa no solo ofrece cocina canaria tradicional, sino también un ambiente acogedor y familiar que ha sido preservado con esmero por la familia Padrón.









